“Saca la basura de tu mente» para mantener tu higiene mental.
«Basura es todo aquel pensamiento que te distraiga de lo que realmente importa: estar presente plenamente en este momento, Aquí y Ahora”.
Seguro que te suenan estas palabras -han dado la vuelta al mundo- pero quizás no conozcas su origen. Pertenecen al libro de Dan Millman: Peaceful Warrior – El Guerrero pacífico. Que también puedes disfrutar en película de la mano del director Victor Salva (2006).
**Si prefieres escucharlo a leerlo, visita mi podcast en iVoox (es gratis).
La historia nos aporta numerosas perlas de consciencia que nos servirán de referencia para trabajar nuestra higiene mental, como por ejemplo: “Cada momento es único; no hay instantes vacíos” o “La vida es elegir, sólo hazlo” o “Una mente tranquila conduce a la felicidad; una mente alterada produce angustia”.

(Puedes encontrar más información sobre El Guerrero Pacífico en youtube)
¿En qué consiste la higiene mental?
La higiene mental conlleva ciertos hábitos positivos, a nivel personal, que marcarán de manera particular tu forma de relacionarte con tu entorno.
Cada cuál debemos aprender nuestra propia estrategia para sanear la mente, pero a grandes rasgos, la clave está en separar aquello que nos hace bien de aquello que nos hace mal. Parece lógico y hasta de sentido común, sin embargo ¿lo estás haciendo?
Tener una buena higiene mental significa saber enfrentarte a las vicisitudes de la vida sin hundirte; y si te caes, pues te vuelves a levantar y sigues avanzando. Abandonas la queja porque no es productiva y te enfocas en lo bueno que está por venir. También significa valorarte a ti mismo/a positivamente y no «automachacarte«. Esto implica tanto dejar la autocrítica a un lado como que tu autoestima no requiera de elogios exteriores para mantenerse arriba.
Tener una buena higiene mental significa tener la suficiente madurez mental para reconocer tu parte de responsabilidad en todo lo que te sucede. Y repito, TODO lo que te sucede. Porque sólo si aceptas tu parte en el problema, podrás ser parte de la solución. No es cuestión de sentirse culpable, sino de saber aceptar los errores y defectos para poder subsanarlos.
Además una buena higiene mental implica no dejarte arrastrar por tus pensamientos tóxicos y emociones turbulentas, sino aprender a observarlos como fuentes de información para tu propio enriquecimiento.
Este último pensamiento es muy mindfulness, lo sé. Por eso te enseño paso a paso cómo lograrlo en mi curso online Vivir Mindfulness para que puedas desatar todo tu potencial y vivir el presente en plenitud.

Las claves para tener una correcta higiene mental y lograr una vida equilibrada.
Quiero compartir contigo las claves que, bajo mi experiencia personal, me han permitido sanar mi dialogo interno y afianzar unos buenos hábitos de higiene mental. Desde que lo pongo en práctica mi vida está más equilibrada. Te las analizo a continuación para que puedas tomar nota y adaptarlas a tu vida:
1 – El mapa no es el territorio.
Esta típica frase de coaching lo que quiere decir es que tu realidad no es más que tu forma de ver tu entorno. Así que piensa, reflexiona, experimenta, cuestiónatelo todo antes de creértelo. Forma tu propia opinión del mundo siendo consciente de que es justamente eso: tu opinión, y no la de otra persona ni una verdad suprema.
Porque la mente humana es selectiva y no podemos abarcar toda la realidad a la vez. Estamos limitados a lo que perciben nuestros sentidos. Recuérdate cada día que somos un «conjunto de etiquetas aprendidas» y que podemos moldear con cada decisión que tomemos.
Te ayudará en esta empresa mantener una perspectiva abierta sobre el mundo. Y esto lo puedes entrenar a través de la aceptación. La actitud mindfulness nos enseña a aceptar las cosas tal y como son, aunque no sean específicamente como queremos que sean.
2 – Conoce tus maneras propias de pensar y sentir.
Sé consciente de ti mismo/a. No te juzgues ni critiques; aprende a valorar positivamente todas tus cualidades, que seguro son más de las que imaginas. Gracias al mindfulness puedes convertirte en observador/a de tu propia mente y descubrir cómo se originan tus emociones y cómo es tu forma de pensar. Entiende que tus emociones tienen derecho a ser expresadas, pero no a arrastrarte con ellas. No permitas que sean factores externos los que decidan por dónde van tus pasos.
Esta información es vital para diferenciar entre REACCIONAR impulsivamente y ACTUAR deliberadamente. Detente, Respira, Piensa y Elige cómo quieres responder a la situación. La versión castellanizada de la técnica de STOP.
«D+R+P+E = YO elijo»
Busca la calidad más que la cantidad en tu día a día.
3 – Toda relación que no sea recíproca provoca estrés emocional.
Es una utopía pensar que todas nuestras relaciones (familiares, sentimentales, etc.) van a ser simétricas, pero sí por lo menos intenta que sean lo más equilibradas posible. Aunque no te importe estar dando continuamente a los demás, llegará un momento en que no tengas nada más que ofrecer. Es necesario que recibas tú también, o tarde o temprano el saco se acabará quedando vacío y no podrás dar más.
Reflexiona un momento… ¿Tu vida está llena de personas tóxicas o bien de personas nutritivas?
Y tú mismo/a, ¿te reconoces en uno de esos dos bandos?
4 – Una mente más centrada necesita a su vez un cuerpo más relajado.
Para mantener la higiene mental también hay que cuidarse a nivel físico. El cuerpo es el vehículo para que tus pensamientos se realicen (positivos o negativos) en acciones y es la entrada más importante de información a través de tus sentidos.
No descuides la salud de tus hábitos básicos: como favorecer un buen descanso nocturno, hacer alguna siesta de 15 o 20 minutos en la sobremesa, beber 6 vasos de agua al día, caminar todos los días (cerca de la naturaleza si es posible), hacer estiramientos para aliviar tensiones musculares, mantener una dieta variada, moverte a menudo, etc.
Haz honor a la frase «mens sana in corpore sano» del filósofo romano Juvenal.

Un descubrimiento personal que me cambió la vida.
A continuación te desgloso el paso a paso que me ayudó a mí a tener la vida que deseo: más consciente, más plena y, por supuesto, mucho más satisfactoria y feliz que antes.
5 – Persevera en tus metas.
El cambio continuo de objetivo solo conseguirá agotarte mentalmente. No puedes saltar de tarea en tarea continuamente y esperar obtener resultados productivos. Huye de esa sensación de quedarte a medias o de ir apagando fuegos de un problema a otro. Te cuento lo que yo hago:
1º Defino adecuadamente un objetivo realista y alcanzable y me responsabilizo de él.
2º Planifico cada meta paso a paso, tarea tras tarea, priorizando mi tiempo, y me comprometo hasta el final.
3º Chequeo mi avance y celebro mis logros. Hazlo tú también y verás cómo eso te hará ganar confianza en ti mismo/a a medida que culmines cada tarea clave.
Si logras ser constante, tener paciencia y aprender continuamente para adaptarte al camino, ningún objetivo se te resistirá. Ánimo e insiste en aquello que amas y te da felicidad.
Termino con esta pequeña reflexión personal:
TÚ no eres tu cuerpo, pero sin él no podrías SER.
TÚ no eres tus pensamientos, pero sin ellos no podrías entender el mundo en el que vives.
TÚ no eres tus emociones, pero sin ellas no podrías vivir plenamente, las luces y las sombras.
TÚ no eres tus acciones, sino cómo decides actuar adecuadamente según las circunstancias de cada momento.
TÚ eres la suma de TODO esto y mucho más.
Gracias por compartir este contenido y espero que pongas en práctica estas 5 claves de higiene mental para llenar tu vida de sentido y acercarte a la felicidad plena. Ya sabes que puedes consultarme cualquier dificultad que encuentres en tu camino hacia el bienestar personal. Aquí estoy, cuéntame tu historia. Te escucho.
Nos vemos en las redes (@InmaRomeroMCP) con más recomendaciones y consejos para tu crecimiento personal y profesional.
EL CAMBIO SE PRODUCE A BASE DE PEQUEÑOS PASOS.
¡Feliz día!
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