Deprisa, deprisa, siempre adelante

Reducir tu estrés con mindfulness alarga tu vida

La importancia de bajar el ritmo y aprender a respirar.

¿Por qué me cuesta tanto parar un segundo y simplemente respirar? Quizás estoy olvidando el verdadero objetivo de lo que estoy haciendo en este momento.

**Si prefieres escucharlo a leerlo, entra en mi podcast de iVoox (es gratis).

Seguro que te resuenan esas palabras. Y es que el estrés de la vida moderna nos envuelve como la corriente de un río. Pero en nuestra mano está elegir si nadamos contracorriente, si nos dejamos llevar flotando o, sencillamente, nos salimos del agua.

Es importante aprender a bajar el ritmo, sobre todo cuando pierdes el control de tu tiempo. Para que entiendas mejor lo que quiero decir, hoy voy a empezar con un pequeño cuento…

Una pregunta de coaching genera un cambio en quien la escucha
¿Eres capaz de parar un par de segundos a simplemente respirar?

La historia del leñador atareado

«Érase una vez, en un reino muy lejano, el rey le encargó a un leñador talar todos los árboles de un bosque para construir una nueva flota. Una vez en el bosque, el leñador se puso a trabajar frenéticamente con su hacha talando un árbol tras otro.

Semana tras semana, el leñador sopló y resopló mientras cortaba los árboles, deteniéndose solo de vez en cuando para secarse el sudor y tomar algún bocado.

Un buen día llegó una anciana y se puso a observarlo en silencio.

  • ¿Qué quieres, vieja bruja? – gruñó el leñador.
  • ¿Por qué trabajas tan duro? – le preguntó ella – ¿No sería más rápido y sencillo tu trabajo si afilases el hacha?
  • ¡No digas tonterías! – replicó el leñador – ¿No ves los árboles que me quedan todavía por cortar? ¿Crees que tengo tiempo para pararme a afilar el hacha?«

¿Cuántas veces te has comportado como este leñador?

El ajetreo diario nos satura, la carga de trabajo nos absorbe, las exigencias del jefe crecen, las listas de tareas pendientes aumentan día tras día… Estamos tan ocupados que no nos permitimos ni un momento de descanso.

«¿Crees que tengo tiempo para eso?« – grita nuestro cerebro estresado.

Y yo te respondo, «¿cuáles son tus prioridades en este momento?«

Trabajador con estrés no es productivo
Ocultar o reprimir la ansiedad produce, de hecho, más ansiedad. Trabajar estresado no es productivo.

Tu cuerpo tiene sus necesidades y si no les prestas atención, acabarán por pararte a la fuerza. No se trata solo de descansar adecuadamente, dormir 7-8 horas diarias, alimentarse de forma equilibrada, hacer algo de ejercicio…

Centrémonos en algo más sencillo de conseguir: disfrutar de un auténtico break en nuestras jornadas de trabajo. Un verdadero instante de desconexión que nos recargue las pilas para poder cumplir con nuestras obligaciones sin enfermarnos por el camino.

La importancia de bajar el ritmo para una mejor calidad de vida

Mindfulness Coaching Cádiz

Meditar es para la mente como ir al gimnasio para el cuerpo.

Si vas una vez al mes, tus músculos sólo conseguirán agujetas por el sobresfuerzo. Si quieres verlos tonificados, deberás practicar con mayor regularidad y alternando diferentes ejercicios.

Lo mismo pasa con los beneficios percibidos de la meditación: requieren su tiempo y hay que practicar con constancia, paciencia y compromiso.

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Numerosos estudios científicos revelan que el cerebro humano es capaz de cambiar; se llama neuroplasticidad. Así que empieza creyendo que es posible y  entrena tu cerebro para que aprenda a relajarse.

¿Crees que bajar el ritmo empeorará tu productividad? Al contrario, te hará mucho más eficiente. Puedes empezar introduciendo en tu rutina cotidiana unos minutos mindfulness, de consciencia plena, con algunos de estos sencillos ejercicios.

Al principio notarás resistencia, quizás ansiedad, pensamientos de «estoy perdiendo el tiempo, con todo lo que tengo que hacer«… pero no te castigues a ti mismo/a, concédete unos días y sigue practicando.

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Si quieres mejorar tu productividad sin estresarte, pon en práctica estos 5 consejos y tú mismo/a experimentarás los resultados.
Mindfulness Coaching Cádiz

Recuerda que igual de importante que trabajar enfocado, lo es bajar el ritmo y aprender a descansar para ser más productivo/a.

No luches contra tus resistencias, sencillamente obsérvalas, compréndelas y déjalas ir… Te prometo que poco a poco irán desapareciendo y aprenderás mucho sobre ti mismo/a en el camino.

Aquí van unos trucos para bajar el ritmo y afrontar las tareas desde la paz interior

Mindfulness Coaching Cádiz

Un ejercicio magnífico para liberarse del estrés es tomarse al menos 5 minutos de silencio observando la naturaleza.

Simplemente asómate a la ventana y contempla las nubes pasar, los pajarillos volar, los diferentes matices de color de la naturaleza a tu alrededor… Aunque sea una maceta o un jarrón de flores en tu casa, para unos segundos para admirarlas. También puedes simplemente respirar de manera consciente mirando la imagen de un paisaje natural que te guste.

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Un truco para aumentar la sensación de DESCONEXIÓN es ponerte una alarma que te avise al cabo de los 5 o 10 o 15 minutos que hayas decidido practicar cualquiera de estos ejercicios. Así te permites olvidarte del tiempo y centrarte sólo en el momento presente. Sabiendo que ese fragmento de tiempo es un regalo exclusivo para tu paz mental.

Productividad consciente
Cualquier actividad cotidiana, realizada de manera consciente, es un excelente ejercicio para reducir el estrés y liberar la mente.
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Lo mismo tienes alergia y prefieres un ejercicio de «interior», como por ejemplo, poner un cazo con agua al fuego y simplemente observar cómo va cambiando la temperatura del agua hasta que rompe a hervir. Contempla cómo van poco a poco, muy lentamente, saliendo burbujitas del fondo del cazo y van ascendiendo. O cómo el agua se tiñe los minutos de infusión de una bolsita de té.

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O puedes aprovechar la pausa del café para realmente saborear esos segundos de placer en tu boca. No tengas prisa y permite a tus sentidos oler el aroma del café que te estás tomando, sentir su calor en tus manos… retén un segundo el líquido en tu boca antes de tragar.

Si no tomas café, puedes hacer lo mismo con una infusión, un té o un zumo, son igualmente válidos. Incluso si lo que tomas es un vaso de agua, sé consciente de cómo entra el agua en tu cuerpo y sacia tu sed. Puedes incluso pensar en el origen de ese líquido, en cómo ha llegado hasta ti, las personas que han contribuido en el proceso, y dar las gracias por ello.

La clave es saber cambiar de marcha. Tú decides.

Lo importante es que encuentres tu mejor ritmo. Si quieres enseñar a tu cerebro a bajar el ritmo, lo mejor es que incluyas este tipo de ejercicios en tu rutina varios días a la semana para darle continuidad.

¿Te parece muy complicado? Te invito a que lo pruebes durante unas tres o cuatro semanas y ya me contarás. Comparte y deja tu experiencia en comentarios. La vida es un regalo y sería maravilloso que pudiésemos sentirlo así cada día, al menos un minuto, ¿no?

Aprende todo lo que necesitas para un estilo de vida mindful con mi curso online Vivir mindfulness. Te acompañaré cada semana para que encuentres esa armonía interior que le dará sentido a todo lo que haces y te ayudará a bajar el ritmo.

Gracias por compartir este artículo. Nos vemos en las redes (@InmaRomeroMCP) con más recomendaciones y consejos para tu crecimiento personal y profesional. 

EL CAMBIO SE PRODUCE A BASE DE PEQUEÑOS PASOS.

Feliz día!!

InmaRomero
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